La chica del viento.

Ella es la chica de las ilusiones de papel, que cuando llora se desvanece como las hojas de una libreta de poemas rota.
La chica del viento, esa que llega con cada bocanada de aire, te mueve el alma y de un soplido vuelve a desaparecer. 
La chica que te encuentras en el metro y siempre se baja en la siguiente estación, que nunca es la tuya. Y en el vagón sólo queda el olor a jazmín de su pelo.
La chica que se sienta enfrente en la biblioteca y devora libros con cara de concentración.
La chica que parece que baila al caminar. 
Ella es la chica que te mira, te para el mundo y cuando se va, sólo deja su recuerdo. 

A.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Tu paracaídas.

Sin ni siquiera tocarte.

Sólo una.