Y si...

A veces pienso que la forma más bonita de querer es la de los niños.
Tan verdadera.
Como ese primer amor de la niñez,
que suena a magia, sabe dulce y tiene el color de un atardecer en verano.
Ese amor inocente que no se olvida y que cuando aparece por tu mente, te hace imaginar. 
Y si...



A.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Tu paracaídas.

Sin ni siquiera tocarte.

Sólo una.